Ogullo, nuestra bandera

Somos mujeres orgullosas de nosotras mismas, con la capacidad de reinventarnos y enseñarle al mundo lo que llevamos dentro. Cada una ha vivido su propia historia, y compartirla es lo que nos hace ver los méritos que hay en ella. En cada obstáculo vencido, en cada sueño logrado, en cada batalla que hemos peleado.

Nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu están en sintonía, porque encontramos satisfacción en cada paso que damos, sin usar máscaras, sin complacer a nadie, solo buscamos nuestra energía vital, nuestra felicidad. disfrutamos y nos sentimos realizadas por esa montaña que hemos conquistado, esa que antes veíamos tan lejos, pero que hoy, paradas en la cima, podemos decirnos con amor y respeto: “Lo logré, qué orgullo verme firme a pesar de las adversidades”.

Ser mujer es una declaración para el mundo de que podemos lograr lo que nos proponemos, de que no hay límites que puedan frenarnos, ni muros que puedan encerrarnos. Estamos preparadas para luchar, gozar, amar, hacer sacrificios en busca de nuestras metas. Y todo lo hacemos porque nos sentimos orgullosas de nuestras habilidades, virtudes, sentimientos y hasta de nuestras derrotas, porque sabemos que en cada pérdida hay un aprendizaje, uno que nos hará avanzar y portar nuestra bandera con orgullo: el de ser mujer.

Más fuertes, más vivas, más sanas, más activas, somos muchas y estamos unidas porque nos apoyamos, pues comprendemos lo que significa ser mujer y los cambios por los que pasamos, asumiéndolos con orgullo y convicción.

Conocemos el significado del amor, los límites y el respeto, y le transmitimos al mundo nuestro mensaje: ¡estamos más orgullosas que nunca!

¿Y a ti que te hace sentir orgullosa?

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *