Feng Shui, el arte de sentirse bien

La llegada del nuevo año es el momento perfecto para realizar ajustes y atraer buenas energías a nuestros espacios. Hay prácticas sencillas con las que puedes empezar a comprometerte, con el fin de atraer más luz y positivismo a tu entorno, para tener una vida mucho más tranquila y armoniosa.

El Feng Shui, es precisamente una de esas prácticas que vas a querer incorporar en tu rutina diaria, con la que notarás cómo tu vida empieza a tomar un rumbo totalmente diferente.

El Feng Shui, traduce viento y agua, y estudia el flujo de la energía en los ambientes, para determinar cómo este influye en los espacios, y en las personas que los habitan. Aplicando esta técnica logramos generar una energía positiva en la atmósfera en que nos movemos, para llenar dichos espacios de la fertilidad necesaria para que nuestra salud, relaciones y proyectos, puedan prosperar tanto como lo deseamos.

Para el Feng Shui hay tres puntos principales, en los cuáles debes enfocarte:

  • La entrada de tu casa.
  • La cocina.
  • Los dormitorios.

La entrada de tu casa determinará la calidad de la energía que ingresa en tu hogar; la configuración de los elementos en tu cocina determinará la calidad de la energía que reciben los alimentos y la prosperidad de tu familia en general; y los dormitorios son los lugares claves, para la recuperación, la salud y los vínculos afectivos.

De acuerdo con los principios del Feng Shui, te compartimos algunos tips que puedes empezar a poner en práctica para que a tu hogar ingrese solo energía positiva:

  • Decorar la entrada con flores, fotos familiares u otros elementos que sientas que te dan la bienvenida.
  • Para el espacio de la cocina, debes procurar que los elementos del fuego y el agua no se encuentren ubicados a menos de 60 cm, el uno del otro, y debes decorar las paredes o tener implementos de cocina, en colores verdes, amarillos o tonos crudos.
  • Finalmente, pero no menos importante, cuando se trata del espacio de los dormitorios, debes minimizar al máximo la cantidad de espejos que pones en el cuarto, asegurándote que nunca tengas más de dos. Ten en cuenta que ninguno de estos espejos debe estar ubicados al frente de la cama, para evitar que quién duerma se vea reflejado mientras lo hace.

Estos son solo algunos de los tips que te ayudarán a movilizar el flujo de las energías que envuelven tus espacios. No es necesario que gastes dinero, ni demasiado tiempo para lograr que esto funcione, y que empieces a ver cambios positivos en cómo te sientes y cómo se sienten las demás personas con las que diariamente convives.

Tienes todas las herramientas a la mano, solo debes poner la dedicación suficiente para generar los cambios que traerán paz y armonía a tu vida.

¿Qué esperas para incorporar el Feng Shui en tu vida?

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